Su vida estuvo llena de éxitos, retos y polémicas, pero su muerte el 9 de diciembre de 2012 dejó un vacío que aún genera preguntas
En la madrugada del 9 de diciembre de 2012, Jenni Rivera y su equipo abordaron un avión privado modelo Learjet 25 en el Aeropuerto Internacional de Monterrey, con destino a Toluca. La cantante debía grabar su participación en el programa La Voz México. Minutos después de despegar, el avión desapareció del radar. Horas más tarde, las autoridades confirmaron el impacto de la aeronave en una zona montañosa de Iturbide, Nuevo León.
La caída fue devastadora. Los restos del avión y de los ocupantes quedaron esparcidos en un radio de 300 metros. Entre las pertenencias encontradas estaban algunas de las pertenencias personales de Rivera, incluidos vestuarios y una página de la Biblia que llevaba consigo.
El accidente cobró la vida de la cantante y de sus acompañantes: Arturo Rivera (su publicista), Jacobo Yebale (maquillista), Jorge Armando Sánchez (estilista), Mario Macías Pacheco (abogado), el piloto Miguel Pérez Soto y el copiloto Alessandro Torres Álvarez.
¿Qué ocurrió con el avión en el que viajaba Jenni Rivera?
El Learjet 25 había sido registrado con matrícula N345MC. Según reportes, era una aeronave de 43 años de antigüedad, con un historial de incidentes previos, incluyendo un percance en 2005 en Texas. Además, se cuestionaron las credenciales del piloto, de 78 años, y del copiloto, de tan solo 21, quien no tenía autorización para volar fuera de Estados Unidos.
La investigación determinó que el avión se desplomó desde una altitud de 27.000 pies y que la velocidad del impacto superó los 1000 kilómetros por hora. Aunque las autoridades concluyeron que se trató de un accidente, muchos apuntaron a irregularidades en la operación de la aeronave y posibles fallas humanas o mecánicas.

Las teorías sobre la muerte de Jenni Rivera
A lo largo de los años, han surgido diversas teorías que ponen en duda que la tragedia fuera un simple accidente. Entre las principales hipótesis se encuentran:
- Atentado premeditado: algunos sugieren que el avión fue saboteado intencionalmente debido a los conflictos de Rivera con personajes vinculados al narcotráfico.
- Negligencia de la empresa de aviación: la compañía Starwood Management, propietaria del avión, tenía antecedentes de operar con irregularidades. Su dueño, Eduardo Esquino Núñez, ha sido vinculado con el crimen organizado y enfrenta acusaciones de tráfico de drogas.
- Relaciones conflictivas: Jenni Rivera había tenido desacuerdos personales y profesionales con personas cercanas, lo que lleva a especulaciones sobre posibles venganzas.
El contexto personal y profesional de Jenni Rivera
Antes de su muerte, Rivera atravesaba una etapa de grandes cambios. A nivel profesional, se encontraba en la cúspide de su carrera, siendo reconocida como una de las figuras más importantes de la música regional mexicana. Vendió millones de discos y llenaba arenas tanto en Estados Unidos como en México.
Sin embargo, en lo personal enfrentaba tensiones familiares y rumores de traición. Se distanció de su hija mayor, Chiquis Rivera, y se divorció del exbeisbolista Esteban Loaiza, luego de sospechar que ambos mantenían una relación amorosa. Aunque estas acusaciones nunca se comprobaron, el dolor emocional era evidente.

El legado de la «Diva de la Banda»
Tras su muerte, Jenni Rivera se convirtió en una figura icónica cuyo impacto trasciende generaciones. Su música sigue siendo un símbolo de empoderamiento para millones de mujeres y comunidades latinas.
En términos económicos, dejó una fortuna estimada en 25 millones de dólares, que fue heredada principalmente por sus hijos menores y administrada inicialmente por su hermana Rosie Rivera. Posteriormente, su hija Jacqie asumió la gestión de sus empresas.

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