Aunque en la mayoría de los casos los síntomas desaparecen sin tratamiento, es clave conocer las formas de contagio, los grupos de riesgo y las recomendaciones de prevención
La Mpox, anteriormente conocida como viruela símica o viruela del mono, es una enfermedad causada por un virus del tipo Pox, y puede transmitirse entre humanos a través del contacto cercano. Esta infección zoonótica fue inicialmente identificada en animales, pero se ha convertido en una preocupación de salud pública debido a su capacidad de pasar de persona a persona.
El contagio ocurre, principalmente, mediante contacto directo con la piel de una persona infectada, fluidos corporales o superficies contaminadas. El virus puede ingresar al cuerpo a través de lesiones en la piel, vías respiratorias o mucosas.

Formas de transmisión más comunes de la viruela del mono
- Contacto piel con piel: especialmente si hay lesiones visibles en el cuerpo de la persona infectada.
- Relaciones sexuales: aunque el uso de preservativo reduce el riesgo de otras infecciones, su eficacia frente a la Mpox es limitada.
- Intercambio de objetos contaminados: toallas, ropa, ropa de cama o utensilios pueden transmitir el virus si han estado en contacto con fluidos o costras de una persona enferma.
- Gotitas respiratorias: en casos de cercanía prolongada, especialmente en espacios cerrados.
- Durante el embarazo o parto: la persona gestante puede transmitir el virus al feto a través de la placenta, o al bebé en el contacto posterior al nacimiento.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
De acuerdo con Mayo Clinic, aunque cualquier persona puede contagiarse, el riesgo se incrementa en quienes tienen múltiples parejas sexuales o un contacto estrecho frecuente con individuos infectados. También están más expuestos los profesionales de la salud, convivientes de personas con Mpox y quienes cuidan a aquellas que estan enfermas.
Algunos grupos presentan más probabilidades de desarrollar síntomas graves:
- Personas con sistemas inmunológicos debilitados.
- Niños menores de un año.
- Personas embarazadas.
- Pacientes con enfermedades cutáneas como eccema.

Síntomas más frecuentes
El periodo de incubación varía de 5 a 21 días. Los primeros signos suelen ser parecidos a los de la gripe, con fiebre, dolor muscular, fatiga, inflamación de ganglios y dolor de cabeza, según detalla el gobierno nacional.
Posteriormente, aparece una erupción cutánea que puede presentarse en la cara, las manos, los pies, los genitales o incluso en la boca o garganta. Esta erupción pasa por varias fases: comienza como manchas planas, luego se convierten en ampollas llenas de pus, forman costras y, finalmente, se caen. Este proceso puede durar entre dos y cuatro semanas.
Las lesiones también pueden ubicarse internamente, como en el recto o la garganta, lo que complica el diagnóstico y puede aumentar el dolor al comer, hablar o ir al baño.
¿Existe tratamiento para la viruela del mono?
En la mayoría de los casos, la infección se resuelve por sí sola sin necesidad de tratamiento específico. Los cuidados suelen centrarse en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Para casos graves o en personas con factores de riesgo, puede indicarse un tratamiento antiviral.
Es fundamental evitar la propagación del virus durante el periodo de contagio, que se extiende desde la aparición de los síntomas hasta la caída de todas las costras y la completa curación de la piel.

¿Hay vacuna contra la Mpox?
La vacuna Jynneos ha sido utilizada en algunos países como medida preventiva en grupos de riesgo. Se administra en dos dosis con un intervalo de cuatro semanas. No se recomienda la vacunación masiva.
En Argentina, al momento no está disponible ni registrada oficialmente. En cambio, países como Estados Unidos, Brasil, Canadá y algunos miembros de la Unión Europea la han implementado en situaciones específicas.
La vacunación está sugerida para:
- Personas con exposición reciente al virus.
- Individuos con múltiples parejas sexuales o con diagnóstico reciente de infecciones de transmisión sexual.
- Profesionales que trabajan con animales o en laboratorios.
La viruela del mono o Mpox sigue siendo una enfermedad de transmisión activa, aunque su incidencia global es limitada. La prevención, el diagnóstico temprano y el cuidado adecuado son fundamentales para evitar la propagación. Ante cualquier síntoma compatible, se recomienda consultar con un profesional de salud.

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