Mohammed Assaf la promesa de Gaza
Conoce la historia del joven talento de Gaza cuya voz traspasó fronteras y se convirtió en un símbolo de esperanza en medio del conflicto palestino-israelí

Gaza, un territorio marcado por décadas de disputa entre Israel y Palestina, ha sido testigo de innumerables tragedias y luchas por la supervivencia. En medio de este conflicto histórico, nace Mohammed Assaf, cuyos abuelos fueron parte de los más de 700 mil palestinos que se vieron obligados a huir durante la guerra árabe-israelí de 1948. La historia de su familia se entrelaza con la resistencia palestina, con raíces en aldeas destruidas por el avance de las tropas israelíes.

¿Quién es Mohammed Assaf?

Proveniente del campo de refugiados de Jan Yunis, en la Franja de Gaza, Assaf creció en un entorno marcado por la escasez y la adversidad. A pesar de las dificultades, la música siempre estuvo presente en su vida, resonando en las calles estrechas del campo de refugiados. Desde temprana edad, su voz destacaba entre la multitud, por lo que se convirtió en una expresión de resistencia y esperanza.

Su talento innato y su pasión por la música árabe lo llevó a forjar un estilo único que capturaba la esencia de su tierra natal. Sin embargo, las restricciones políticas y sociales impuestas por el bloqueo israelí parecían limitar sus oportunidades de alcanzar el reconocimiento fuera de Gaza. Aun así, su determinación y su fervor artístico no conocían límites.

En un giro del destino, se enteró de las audiciones para Arab Idol, un concurso de talentos televisivo que ofrecía la oportunidad de destacar en el escenario mundial. Para Assaf, esta era su oportunidad de romper las barreras que lo separaban del reconocimiento internacional y llevar su mensaje de esperanza y resistencia más allá de las fronteras.

Su participación en el reality de canto no solo lo llevó a la victoria en la competencia, sino que también lo consagró como un símbolo de la perseverancia y la determinación del pueblo palestino. La historia de Mohammed Assaf es un recordatorio poderoso de que la música trasciende fronteras y que el talento y la pasión pueden ser herramientas poderosas de cambio en medio de la adversidad.

Del desierto de Gaza al escenario global de Arab Idol

A pesar de los desafíos, Mohammed Assaf decidió viajar a Egipto para participar en las audiciones de Arab Idol. En noviembre de 2012, tras haberse ganado una reputación como cantante en la Franja de Gaza, emprendió el viaje desde su tierra natal hasta El Cairo. Su travesía hacia las audiciones se convirtió en una leyenda por derecho propio.

Assaf narró cómo circuló durante horas en un taxi a través del desierto del Sinaí hasta la frontera con Egipto, enfrentando obstáculos como los retenes que podían prohibir o retrasar el paso durante semanas. Tras varios días atascado en el Paso de Rafah, en la frontera palestino-egipcia, y tras suplicar a los funcionarios de Hamás que le permitieran pasar, pagó más de 600 dólares en sobornos para cruzar.

Después de una travesía a través de túneles clandestinos y eludiendo la vigilancia, finalmente llegó a Egipto con su voz como único pasaporte.

A pesar de llegar tarde al sitio de las audiciones, el joven palestino no se rindió. Saltó un muro, fue atrapado por guardias de seguridad y comenzó a cantar. Otro palestino, conmovido por su determinación, le ofreció su lugar para la audición, reconociendo que Assaf tenía una mejor oportunidad de llegar a las finales.

En el escenario de Arab Idol, enfrentó no solo a los jueces, sino también a los prejuicios arraigados y las expectativas limitadas sobre los artistas palestinos.

Frente a los jueces incrédulos, el artista cerró los ojos y dejó que su voz, llena de la historia de su pueblo, hablara por sí misma. Fue un momento de trascendencia, donde las barreras culturales se desvanecieron y solo quedó la música.

Su actuación característica, «Alli El Kaffiyeh» («Levanta la kafiya«), incorporó música folclórica del Levante y se convirtió en un himno de unidad palestina. Con cada nota, conquistó los corazones de millones de espectadores en todo el mundo árabe.

Tras su victoria, Assaf se convirtió en embajador de la música palestina, llevando su mensaje de unidad y resistencia a audiencias internacionales.

Colaboraciones con renombrados artistas y proyectos humanitarios demostraron que su voz no solo era poderosa en el escenario, sino también en la construcción de puentes entre culturas. Su historia trascendió las fronteras de la música, convirtiéndose en un símbolo de esperanza para su pueblo y para todos aquellos que luchan por sus sueños.

¿Dónde está Mohammad Assaf?

Reconociendo el valor simbólico de Assaf, Mahmoud Abbas, el líder de Fatah y presidente de la Autoridad Palestina, rápidamente lo apoyó durante la competencia, y después de su triunfo le concedió un pasaporte diplomático. Naciones Unidas lo declaró embajador de buena voluntad.

Pero el grupo militante rival de Fatah, Hamas, que controla Gaza, consideró que el espectáculo estilo occidental de Assaf era contrario a su concepción del Islam conservador, aunque no llegó a criticar públicamente al cantante. Hamas detuvo a Assaf en 2008, según informes de prensa, aunque él declina dar detalles.

Mohammed Assaf, la reconocida estrella palestina y ganador de Arab Idol en 2013, reside actualmente en Dubái, Emiratos Árabes Unidos (EAU). Su traslado a este país se debe a las restricciones impuestas por la ocupación israelí, que le impiden regresar a su tierra natal en Palestina, así como también las tenciones internas generadas por la organización política y paramilitar Hamas.

Aunque los EAU normalizaron relaciones con Israel en 2020 mediante los Acuerdos de Abraham, mantienen un discurso público de apoyo a la causa palestina. Este equilibrio permite que figuras palestinas, como Assaf, encuentren en Dubái un espacio relativamente neutral para continuar su carrera sin confrontar directamente las tensiones regionales.

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